Los obispos llaman a la unidad de los cristianos: "Proclamar juntos la misma fe ha sido un gran signo de esperanza"

La Iglesia celebra la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos del 18 al 25 de enero de 2026 bajo el lema «Un solo espíritu, Una sola esperanza». Este octavario, cuyos materiales son elaborados por el Pontificio Consejo para la promoción de la unidad de los cristianos y la Comisión de Fe y Constitución del Consejo Ecuménico de Iglesias, es una invitación a vivir anhelando la unidad querida por Cristo. Este año, la Iglesia Apostólica Armenia ha sido la encargada de preparar los textos de meditación, que se basan en la epístola de San Pablo a los Efesios. Por su parte, la Subcomisión Episcopal para las Relaciones Interconfesionales de España ha aportado diversos recursos, incluyendo un mensaje de los obispos, reflexiones bíblicas y materiales adaptados para niños y adolescentes. En su mensaje, los obispos españoles han destacado que estos días "expresan la condición peregrina del pueblo de Dios que ora con firme esperanza". Han recordado con alegría los encuentros ecuménicos celebrados en 2025 para conmemorar el 1700º aniversario del Concilio de Nicea, afirmando que "proclamar juntos la misma fe cristianos de distintas confesiones ha sido un gran signo de esperanza en medio de un mundo que no deja de caer en polarizaciones". Los materiales de este año provienen de la Iglesia apostólica armenia, una comunidad con una profunda herencia histórica y espiritual. Armenia fue el primer pueblo en adoptar el cristianismo como religión oficial en el año 301, gracias a la guía de san Gregorio el Iluminador. Desde sus orígenes, los cristianos armenios han sufrido persecución, como el genocidio de 1915 que, según los obispos, "volvió a regar con la sangre esperanzadora de los mártires el campo de la Iglesia". Este testimonio martirial ha inspirado el concepto del "ecumenismo de la sangre", donde cristianos de diversas confesiones dan un testimonio común de su fe con sus propias vidas. Los prelados subrayan que "el martirio, sin embargo, no está reñido con la justicia y el reconocimiento para todos los cristianos perseguidos en el mundo del derecho a la libertad religiosa y de conciencia, que no puede ser nunca una utopía". Denuncian también que este derecho es vulnerado incluso donde está oficialmente reconocido. En el ámbito nacional, los obispos han expresado su "profunda alegría" por los avances de la Mesa de Diálogo Interconfesional, constituida en septiembre de 2024. Destacan los "asombrosos resultados" y el "acercamiento sincero" que se está fraguando, así como la "significativa concordancia en nuestra visión de los derechos de la persona humana y su incidencia civil". Finalmente, el mensaje episcopal recalca que el mundo actual "necesita el consuelo de la paz". Por ello, "sentirnos llamados a esta noble causa de la unidad nos obliga a mirarnos entre nosotros como hermanos y sentirnos involucrados en la vocación a la unidad, para llevar la alegría del cenáculo a los hombres sedientos de paz".