El inicio del mandato de José Pablo Sabrido al frente de la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha ha estado marcado por los minutos de silencio ante la violencia machista. Un arranque que, según ha reconocido, refleja la crudeza de una realidad «imperdonable». Tras el homenaje a las dos últimas víctimas mortales, en las Islas Baleares y en Badajoz, Sabrido ha explicado que, «lamentablemente», los dos primeros actos que prácticamente ha realizado como delegado han sido sendos minutos de silencio para mostrar su solidaridad con las víctimas y sus familias y condenar unos crímenes que ha calificado de «viles asesinatos machistas». Durante su atención a los medios, ha recordado la disponibilidad del teléfono 016, una herramienta del Estado destinada a prevenir y combatir la violencia contra las mujeres , y ha subrayado la importancia del papel de los medios de comunicación para trasladar el rechazo social frente a esta lacra. Ha insistido en que es intolerable que una sociedad como la actual tenga que seguir soportando el asesinato de mujeres a manos de sus parejas o exparejas, o de hombres que se creen con poder sobre ellas. «No debemos soportarlo en ningún momento», ha remarcado. Sabrido ha concluido apelando al sentir mayoritario de la sociedad y expresando su deseo de que este tipo de crímenes dejen de existir , cerrando su intervención con un mensaje rotundo: «Ojalá ni una más».