El Mercat de Dénia resiste entre paradas vacías y una reforma que no llega

El Mercat Municipal de Dénia vive un momento complicado. La jubilación sin relevo de varios comerciantes y el cierre de otros negocios han dejado un panorama de puestos vacíos que, según los vendedores, crea un ambiente de decadencia. A pesar de ello, los comerciantes que continúan abiertos siguen trabajando para dar el mismo servicio. Así lo ha explicado Juan Carlos Miñana, presidente de la Asociación de Vendedores del Mercat, a COPE Dénia Marina Alta, quien describe la situación actual como estar "un poco al ralentí". Uno de los principales problemas que señala Miñana es la gestión de las paradas que han quedado vacías. Critica que el Ayuntamiento remita su licitación a la futura reforma general, una decisión que se demora. "La parada de productos asiáticos, que es de las más grandes, llevaba 3 años vacía esperando a que el Ayuntamiento la licite", ha lamentado el presidente. Los vendedores exigen que se saquen a concurso por procedimiento de urgencia, ya que la inacción perjudica tanto a los comerciantes como a las arcas municipales, que no ingresan el alquiler. Los comerciantes se oponen al plan del consistorio de licitar al mismo tiempo los puestos vacíos y aquellos con la concesión vencida. Según Miñana, esto provocaría que los interesados pujaran por las paradas que ya están acondicionadas, dejando desiertas las que urge llenar. La justificación del Ayuntamiento es que sacarlas todas a la vez "es menos trabajo", una excusa que el presidente califica como "malísima". Los problemas de mantenimiento también han afectado la actividad diaria del mercado. Miñana ha relatado que han estado "un año y medio reclamando que se arreglaran, aunque fuera provisionalmente, las goteras". Finalmente, esta semana han comenzado los trabajos para una solución temporal, pero la espera ha sido larga. La respuesta del consistorio, según el presidente, era siempre remitirles a la reforma general del edificio. Respecto a esa reforma integral, Miñana se ha mostrado escéptico sobre los plazos. Aunque el año pasado se habló de enero, en la última comisión mixta se les informó de que se acababa de contratar a una empresa para redactar el proyecto, con un plazo de tres meses. "Yo lo veo verde", ha afirmado, calculando que, como pronto, las obras no empezarían hasta después del verano, y ha insistido en la necesidad de coordinarlas con las temporadas de menor trabajo. Otra de las grandes preocupaciones es la falta de aparcamiento en el centro, agravada por la peatonalización de viales como la calle Campos y la calle de la Mar. Miñana ha asegurado que el Ayuntamiento les "engañó un poco" con la obra de la calle de la Mar, prometiendo que se mantendría la mitad del parking, algo que no ocurrió. Para la calle Campos, propone un modelo mixto que permita aparcar en horario comercial de mañanas durante los días laborables. A pesar de las dificultades, Miñana ha lanzado un mensaje de resistencia, definiendo a los vendedores como "héroes" que siguen "al pie del cañón". Reclama que el mercado, considerado la "joya de la corona" de la gastronomía local, reciba más "cariño" y menos trabas por parte de la administración para poder seguir ofreciendo a la ciudadanía productos de calidad y proximidad.