El Colegio Oficial de Arquitectos de Córdoba ha confirmado el fallecimiento del que fuera decano de la institución entre 2002 y 2005, Francisco Daroca Bruño. Doctor en Arquitectura, académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ejerció como profesor de Proyectos Arquitectónicos de la Universidad de Sevilla, fue Patrono de la Fundación Arquitectura Contemporánea, miembro de grupo investigador HUM-632 de la Universidad de Sevilla. Además, dirigió el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Córdoba. Daroca publicó numerosas investigaciones sobre la arquitectura contemporánea de Córdoba. Es coautor de la Guía de Arquitectura de Córdoba, autor de la Guía Córdoba Contemporánea, coautor de los libros Rafael de La-Hoz, arquitecto y José Rebollo Dicenta, arquitecto, además del libro Córdoba 1950. Rafael de La-Hoz como motor de la modernidad, fruto de la tesis doctoral que realizó sobre la figura del arquitecto. Su obra arquitectónica fue reconocida con tres premios de Arquitectura Félix Hernández del Colegio de Arquitectos de Córdoba: en el año 1991, por el proyecto de 175 viviendas en Las Palmeras, junto a los arquitectos José Díaz López, Ricardo Muñoz Molina y Rafael Valverde Abril; en 1996 por el proyecto de 12 viviendas en régimen de Autoconstrucción en San Sebastián de los Ballesteros, junto a José Díaz López; y por la adaptación de local a farmacia en la Avenida Guerrita, 11. Además, en 2016 obtuvo un accésit por su trabajo para la Nueva Sede de la Asamblea Provincial de Cruz Roja de Córdoba. El decano del Colegio de Arquitectos de Córdoba, Juan Eusebio Benito, ha querido destacar el papel de Francisco Daroca en «la puesta en valor de la arquitectura contemporánea cordobesa , a través de su obra como arquitecto, pero también de su labor investigadora y divulgadora y de su relevante etapa de representación institucional al frente del COACo». Benito ha señalado «la calidad de su trabajo como arquitecto, su cercanía como compañero y su capacidad para reflexionar en torno al papel de la arquitectura como herramienta para mejorar las condiciones de vida de los ciudadanos».