Por qué el invierno revela todo lo que no funciona en tu casa (y cómo solucionarlo)

El frío nos obliga a pasar más horas dentro y, de repente, los rincones que antes ignorábamos saltan a la vista: un sofá que no invita a quedarse, la luz que no llega, una estantería llena de adornos… En invierno, tu casa no miente: te enseña todo lo que necesita para que realmente apetezca estar en ella