El cura de El Acebo (Asturias) busca hostelero para reabrir el bar del Santuario, a 1.200 metros de altitud: "Daría mucha vida"

El Santuario de Nuestra Señora del Acebo, en Cangas del Narcea, está de celebración por su Año Santo Jubilar, concedido por el Vaticano con motivo de su 450 aniversario. Sin embargo, la celebración se ve empañada por un detalle: el bar del Santuario lleva un año cerrado. Por este motivo, el párroco, Juan José Blanco, ha iniciado la búsqueda de un hostelero que quiera reabrir el negocio. El sacerdote ha explicado que el cierre "afecta también a la vida del Santuario". Históricamente, el edificio ha funcionado como hospedería y albergue de peregrinos, y su inactividad se nota. Aunque en la zona existe otro establecimiento que "funciona muy bien", Blanco asegura que "son necesarios los dos", ya que el del santuario cuenta además con una dimensión hotelera. El negocio, que engloba bar, restaurante y un pequeño hotel, se encuentra "en perfecto estado" y listo para abrir, según confirma el párroco. Las condiciones para los interesados son negociables, planteando una renta anual cuyo importe dependerá de si se realiza o no un traspaso para la amortización de la maquinaria existente. La oportunidad llega en un momento clave, ya que el Santuario está experimentando un notable aumento de visitantes. "Están viniendo muchos peregrinos, y nos está sorprendiendo", ha señalado Blanco. Ha destacado que, incluso antes de la pausa invernal del culto de diciembre a marzo, "las misas estaban llenas" con gente que "venían de afuera peregrinando al santuario". Este resurgir es un dato "muy bonito y muy esperanzador", en palabras del párroco, quien celebra que el Santuario "está recuperando esas notas de peregrinación y hay mucha gente que lo está descubriendo". La reapertura del servicio de hostelería se considera fundamental para acoger a esta creciente ola de fieles y turistas. El Santuario del Acebo, situado a casi 1.200 metros de altitud en Cangas del Narcea, tiene una rica historia que se remonta al siglo XVI. En 1575 se data el primer milagro de la Virgen, y poco después, en torno al 1600, se levantaron la casa rectoral y un edificio anexo que sirvió como refugio para peregrinos, el mismo que hoy busca hostelero. Este lugar, meta en ocasiones de la Vuelta Ciclista a España, es un punto de gran devoción y atractivo paisajístico en el occidente de Asturias.