El taxi de Cádiz se ahoga: una de las tarifas más baratas de España y el alto coste de los seguros pone en jaque al sector

El sector del taxi en Cádiz se enfrenta a una situación límite. La ciudad ostenta el título de tener una de las tarifas más baratas de España, una condición que se ha mantenido durante los últimos 15 años. Esta situación, lejos de ser un orgullo, se ha convertido en un problema para los profesionales del volante, que ven cómo sus ingresos se estancan mientras los gastos no paran de crecer. Así lo ha denunciado Rafael Reyes, presidente de Radio Taxi Cádiz, quien señala un “atasco administrativo” en el Ayuntamiento. Según Reyes, el sector lleva casi diez años sin una actualización real de precios, a excepción de una leve subida que coincidió con la llegada del actual equipo de gobierno y Bruno García como Alcalde. Sin embargo, ya acumulan tres años de congelación y el informe económico que presentaron hace más de un año para justificar una nueva subida sigue paralizado. “Al parecer, en el Ayuntamiento no se le da curso a lo que necesitamos”, lamenta. Aunque el aumento del precio del combustible es una preocupación constante, el presidente de Radio Taxi Cádiz identifica el verdadero lastre en los seguros de los vehículos. “Es increíble y es de vergüenza lo que se está haciendo con nuestro gremio”, afirma. Reyes expone su caso personal: en cinco años, su póliza ha pasado de 850 euros a 1.500 euros, a pesar de contar con la máxima bonificación. La situación es aún más crítica para los nuevos taxistas, a quienes se les exigen hasta 3.000 euros por el seguro. Este escenario provoca que el poder adquisitivo de los conductores disminuya drásticamente. “Nuestro poder adquisitivo cada vez va a menos, porque ganamos lo mismo, pero pagamos mucho más”, explica Reyes. La consecuencia directa es que algunos profesionales abandonan la profesión. “Hay compañeros que se están literalmente, la palabra es aburriendo del sector del taxi y están largando los taxis, porque es que esto es insostenible”. Actualmente, la carrera mínima en Cádiz cuesta 3,92 euros durante el día y 4,87 euros en horario nocturno. Con estas cifras, alcanzar un objetivo de 150 euros diarios para que la actividad sea rentable se convierte en una tarea ardua. Este objetivo es el mínimo para cubrir gastos y obtener un jornal digno, lo que obliga a los conductores a extender sus jornadas. Esta precariedad económica pone en riesgo el futuro del servicio, un pilar esencial en una ciudad turística como Cádiz. La principal preocupación del sector es la falta de relevo generacional, ya que las condiciones actuales desincentivan a los jóvenes a tomar el volante. “El relevo generacional va a ser cada vez más complicado por la cantidad de problemas que están poniendo”, concluye Reyes, dejando en el aire el futuro del taxi gaditano.