El acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur ha centrado la reunión que este jueves han mantenido en las Cortes de Castilla-La Mancha el Grupo Parlamentario Socialista y representantes de las organizaciones agrarias. Un encuentro marcado por la preocupación del sector primario ante su posible impacto económico. La portavoz del Grupo Parlamentario Socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, Ana Isabel Abengózar, subrayó que la preocupación compartida es «favorecer o, al menos, no perjudicar» a un sector clave para la región como el primario y el medio rural, en un contexto en el que el acuerdo con Mercosur está siendo objeto de debate parlamentario. En el plano europeo, la vicesecretaria general del PSOE de Castilla-La Mancha y eurodiputada, Cristina Maestre , amplió el foco más allá de Mercosur y alertó de que el campo europeo atraviesa «un momento crítico» por el nuevo modelo de Política Agraria Común (PAC) que plantea la Comisión Europea, con recortes presupuestarios y una posible «renacionalización» de la PAC que, a su juicio, rompería la igualdad entre Estados miembros y generaría competencia desleal dentro de la propia Unión. Maestre defendió que, pese a sus «aristas», el acuerdo con Mercosur puede ser una oportunidad estratégica para Europa frente al proteccionismo de otras potencias, como Estados Unidos o China. En este sentido, destacó que el tratado permitiría abrir mercados a productos europeos con denominación protegida —entre ellos el queso manchego o el vino— y recordó que incorpora cláusulas de salvaguardia que permitirían activar un «freno de emergencia» si se detecta un impacto negativo en los precios o en las exportaciones europeas. La eurodiputada insistió además en el compromiso de la Comisión Europea de reforzar los controles en frontera para garantizar que los productos importados cumplan la normativa comunitaria y negó que el acuerdo vaya a provocar una «inundación» de productos latinoamericanos o la entrada de alimentos producidos con sustancias prohibidas en la UE. Frente a esta visión, las organizaciones agrarias expresaron su inquietud por la situación real del campo. La presidenta de ASAJA Toledo, Blanca Corroto, advirtió de que los costes de producción se han disparado y de que la entrada de productos de terceros países puede poner en riesgo la viabilidad de las explotaciones . Corroto recordó además otros problemas que afectan al sector en la región, como la sobrepoblación de conejos o la gestión de las zonas ZEPA, asuntos que centrarán las próximas movilizaciones agrarias. Desde UPA, su representante Alejandro García coincidió en criticar el nuevo planteamiento europeo, tanto por la reducción del presupuesto de la PAC como por la acumulación de acuerdos comerciales. A su juicio, esta combinación incrementa la presión sobre los agricultores, que ya soportan la volatilidad de los mercados y el aumento de los costes, y pone en riesgo el relevo generacional en el campo . El debate sobre Mercosur vuelve así a evidenciar la distancia entre el enfoque institucional y las preocupaciones del sector agrario en Castilla-La Mancha, en un momento decisivo para el futuro de la PAC y de la soberanía alimentaria europea.