Arbeloa tampoco reconduce a este Real Madrid

La andadura de Álvaro Arbeloa en el banquillo del Real Madrid, que significó su estreno en la élite, comenzó con tragedia. Si el heredero de Xabi Alonso estaba apremiado en el gobierno de una transición que no se debía notar que era tal, ahora no existe ningún margen. La urgencia es absoluta. En su presentación quiso restar importancia a la reciente derrota del equipo en la final de la Supercopa, en lo que supuso el epílogo de la trayectoria del guipuzcoano en el banquillo blanco. El entrenador salmantino relativizó los hechos recientes apelando al futuro, al hecho de que el club aún tenía por delante tres competiciones. Sin embargo, a las primeras de cambio, en su debut como técnico del primer equipo blanco, ya solo son dos.