El sector agrario aragonés ha anunciado un calendario de movilizaciones durante los meses de enero y febrero en protesta por el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur. Las cuatro principales organizaciones agrarias de la comunidad —ASAJA, UAGA, UPA y Araga— están coordinando un plan de unidad de acción para visibilizar su rechazo a un tratado que consideran perjudicial. Según ha confirmado Ramón Solanilla, secretario general de ASAJA Aragón, en declaraciones a COPE Zaragoza, se prevé que las protestas se extiendan por toda la región. Aunque todavía se están concretando las fechas y el formato, Solanilla no descarta ninguna medida de presión: “no descartamos ningún tipo de de actuación”, ha señalado, apuntando a posibles cortes de carreteras y tractoradas para dar “mayor visibilidad a la situación que tenemos en el sector”. La principal preocupación del sector es la entrada masiva de productos de los países del bloque sudamericano a precios muy bajos, lo que podría poner en “riesgo la viabilidad de explotaciones locales”. Solanilla advierte de una posible “caída de precios y pérdida de renta” para el sector primario. Como ejemplo, ha citado la diferencia de coste de la carne de ternera, que en Brasil se sitúa en “unos 4,5 euros el kilo” frente a los “más de 7 euros” del mercado europeo. Pero la amenaza, según ASAJA, no es solo económica, sino también sanitaria y medioambiental. Solanilla denuncia que los productos de Mercosur no cumplen con los mismos estándares europeos, permitiendo el uso de “fitosanitarios prohibidos en la Unión Europea hace más de 30 años” o la producción de carne con hormonas”. Por ello, considera que el acuerdo es “un riesgo para nuestras familias, para la salud”. El objetivo de estas movilizaciones, que se intensificarán en febrero, es “meter presión a los eurodiputados” antes de que el Parlamento Europeo vote la ratificación del tratado en marzo. “Queremos que lo que entre en Europa, en la Unión Europea, tenga la misma normativa que tenemos nosotros”, ha insistido el secretario general de ASAJA. Por este motivo, las organizaciones agrarias no solo buscan la participación masiva de agricultores y ganaderos, sino que también planean reuniones con asociaciones de consumidores, la universidad y las lonjas. “No solo tiene que estar el sector primario, tiene que estar toda la sociedad”, ha concluido Solanilla, exigiendo un etiquetado claro y que los controles en frontera “sean reales”.