Una ganadera lidera la revolución del teletrabajo en la 'España vaciada' de La Rioja: El proyecto de una mujer rural y emprendedora

La tendencia del teletrabajo, que alcanzó su punto álgido durante la pandemia, no ha logrado consolidarse en La Rioja. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), solo un 6,3 % de los empleados teletrabaja de forma habitual en la comunidad, una cifra inferior a la media nacional. A pesar de ello, algunos trabajadores como Susana, que disfruta de un día de teletrabajo a la semana, valoran positivamente esta modalidad porque le "permite conciliar nuestra vida familiar con la de la empresa". Sin embargo, esta modalidad también presenta desafíos, como el aislamiento. Susana reconoce que echa "mucho de menos el café con mis compañeros", aunque las videollamadas ayudan a paliarlo. Por su parte, Paula, quien trabaja de forma 100% remota desde Logroño, advierte que es una opción que requiere control y disciplina para evitar la soledad, especialmente en personas con tendencia a la ansiedad o la depresión. Si el teletrabajo es minoritario en el ámbito urbano, en el medio rural las dificultades se multiplican. Esta situación es especialmente crítica en una región donde el 17% del territorio sufre una alta despoblación, cifra que asciende al 23,3% en las zonas más aisladas. Para hacer frente a este reto, han surgido proyectos innovadores como el proyecto Co-Living de Sojuela, un espacio compartido para vivir y trabajar, o el recién llegado Espacio Majuelo. No es solo un alojamiento turístico rural, es un espacio coworking para que los jóvenes comprendan que se puede vivir y trabajar en un pueblo y hacerlo con todas las comodidades. El alma de este proyecto es María José González, una ganadera de Laguna de Cameros. Una mujer emprendedora y que defiende el mundo rural sobre todas las cosas. En Ribafrecha, una ganadera y emprendedora de Laguna de Cameros, María José González, es el alma de un proyecto piloto emblemático para el reto demográfico: el Espacio Majuelo. Su objetivo es demostrar a los jóvenes que se puede vivir y trabajar en un pueblo con todas las comodidades y que no es necesario limitarse a los sectores tradicionales. "Siempre he pensado que el mundo rural nos ofrece muchas oportunidades", defiende González. Para ella, los pueblos ofrecen "naturaleza, tranquilidad y cercanía", algo que, en su opinión, "aporta vida". Su iniciativa busca romper con la idea de que los municipios rurales son solo para las vacaciones y reivindica que "en un pueblo se puede vivir con todas las comodidades que hoy tienen en la ciudad, pero mucho mejor, con más vitalidad". El proyecto, ubicado en una antigua panadería familiar, ofrecerá un alojamiento con cuatro habitaciones dobles y un espacio coworking en el ático para profesionales en remoto. La motivación de María José es doble: el amor por su tierra y la pena de "desprenderme de un edificio en el que se le podía sacar partido". "Soy una polilla que no sé parar, y como no sé parar, pues algo tengo que hacer", confiesa. La iniciativa ha generado una gran expectación en Ribafrecha. Al principio, los vecinos se mostraban extrañados con el término coworking, pero ahora la pregunta ha cambiado a "¿cuándo vas a abrir?". La inauguración del Espacio Majuelo está prevista para febrero y su apertura oficial será en marzo, consolidándose como una apuesta firme por el futuro del mundo rural riojano. En este proyecto intervienen también 14 agentes colaboradores.