En las últimas semanas se está hablando mucho de cómo Grok, la herramienta de inteligencia artificial (IA) de la red social X (antes conocida como Twitter), ha generado fotografías sexualizadas, muchas de ellas a partir de imágenes de menores de edad, a petición de miles de usuarios. La polémica era ya imparable y parece que por fin la empresa propiedad de Elon Musk, tras admitir lo que estaba sucediendo, ha decidido reaccionar, limitando su generador de imágenes.