Castilla-La Mancha ocupa el primer puesto de España en atención residencial pública a personas mayores

Castilla-La Mancha ha vuelto a situarse en la vanguardia de las políticas sociales al liderar el ránquin de comunidades autónomas que más plazas públicas financian en residencias de mayores, según los datos elaborados por la Asociación de Directores y Gerentes de Servicios Sociales. Un indicador que refuerza el discurso del Gobierno regional frente a los modelos de gestión que priorizan la privatización y el recorte del gasto social. El presidente de la región, Emiliano García-Page, a través de un vídeo, ha destacado que Castilla-La Mancha no solo encabeza la financiación de plazas públicas, sino que además es la comunidad con mayor número de plazas sostenidas con fondos del servicio público en el conjunto del país. A ello se suma otro dato relevante: la región ocupa la segunda posición en el total de plazas residenciales, incluyendo tanto las públicas como las privadas, lo que la sitúa como uno de los principales referentes del sistema de atención a mayores en España. Estas cifras han servido al Ejecutivo autonómico para reivindicar un modelo social claramente diferenciado del que promueven el Partido Popular y Vox en aquellas comunidades donde gobiernan. Frente a las políticas de externalización, copago creciente y reducción del peso de lo público, Castilla-La Mancha ha optado por reforzar la red pública como eje central de la atención a las personas mayores, especialmente a las más vulnerables. García-Page ha subrayado que la región lidera la mayoría de los ránquines vinculados a lo social, una circunstancia que, a su juicio, no es casual. Según ha explicado, el Gobierno castellanomanchego ha puesto el acento en lo social por convicción y por prioridad política, alejándose de enfoques que consideran estos servicios como un gasto prescindible. El presidente regional ha reivindicado además que los recursos públicos han revertido directamente en quienes más lo necesitan, incidiendo en que el esfuerzo presupuestario de la comunidad ha tenido un impacto real en la calidad de vida de las personas mayores y sus familias. Un mensaje que vuelve a situar a Castilla-La Mancha como referente nacional en políticas de bienestar, en un contexto de debate permanente sobre el papel del Estado y las comunidades autónomas en la protección social.