Se cumplen dos años de la carrera ilegal en el polígono de Júndiz (Vitoria) que se saldó con la muerte de dos jóvenes, Cristian, de 21 años, e Izaro, de 18. Ambos presenciaban una carrera ilegal junto a otras dos personas en su coche, cuando un vehículo de alta gama que participaba en ella los embistió a 160 kilómetros por hora. Además de los fallecidos, otro de los ocupantes del vehículo, el conductor, quedó gravemente herido. Rosa María Trinidad, presidenta de la asociación Stop Violencia Vial, ha explicado en COPE Euskadi que este joven, que ahora tiene 20 años, sigue en rehabilitación y arrastrará una gran discapacidad para toda su vida a pesar de haber sobrevivido. La investigación del caso está todavía abierta. Los conductores de los coches implicados figuran como imputados y perjudicados a la vez. "Un coche en manos de una persona irresponsable es un arma de matar", ha afirmado, pidiendo a los jóvenes que no lleven a cabo estas actividades y que ocupen su tiempo en 'temas más lúdicos y divertidos y no tan dañinos'. La presidenta de Stop Violencia Vial ha insistido en la importancia de diferenciar entre un 'accidente', que define como un hecho fortuito e inevitable, y la 'violencia vial'. Según Trinidad, esta última se produce por irresponsabilidades, como el exceso de velocidad, el consumo de alcohol y otras sustancias o el uso del teléfono móvil al volante. "Todas estas cosas son evitables", ha subrayado. En ese sentido, la asociación defiende un objetivo claro. "Se pueden pedir cero fallecidos en nuestras carreteras por violencia vial, porque son comportamientos que no se deben de permitir", ha afirmado Trinidad. Trinidad ha advertido que la violencia vial no se limita a los coches, y se ha referido al reciente atropello mortal en Portugalete, donde un menor de 15 años que usaba una bicicleta eléctrica pública arrolló a un hombre de 65 años. El joven incumplía la normativa de edad, ya que el uso de este servicio está prohibido a menores de 16 años. La presidenta de Stop Violencia Vial ha calificado el suceso de 'terrible' y ha señalado la responsabilidad de los padres en estos casos. Ha insistido en que, antes de fomentar el uso de nuevos vehículos como patinetes y bicicletas eléctricas, "primero hay que educar, enseñar, sensibilizar y también regular". Ha concluido que no se pueden tratar como juguetes, ya que son vehículos a motor que "pueden llegar a hacer mucho, mucho daño".