El Pleno del Ayuntamiento de Córdoba escenificó uno de sus principales choques políticos en torno a la necesidad de ampliar servicios por la futura comisaría de la Policía Nacional en la barriada Arcángel-Arenal. El PSOE llevó a la sesión una moción para elaborar un plan de impacto que analizara las consecuencias de este nuevo equipamiento en materia de tráfico, aparcamientos y transporte público, una iniciativa que el PP rechazó por el propio concepto utilizado. El equipo de gobierno defendió que sí abordará las afecciones derivadas de la comisaría, pero no bajo esa denominación.