Elena Baez, trasplantada de corazón y riñón: "Ojalá las familias donantes pudieran ver que, en su peor momento, nos dieron la vida"

Elena Baez tiene 50 años y podría decirse que ha driblado dos veces la peor de las suertes. Nadie lo diría por su aspecto inmejorable, pero hace apenas un mes y medio fue sometida a un trasplante de riñón que llegó justo dos años después de haber superado otro trasplante de corazón. "La primera vez fue muy dura, estuve dos meses en la UCI, y se me cayó el mundo encima cuando supe que debía pasar otra vez por lo mismo", explica Elena, que sufre una enfermedad genética que le afecta precisamente el corazón y el riñón. Sin embargo, por suerte, esta vez todo ha ido más rápido y, sobre todo, mejor. "Ahora que me encuentro bien veo lo mal que estaba: me ahogaba caminando, subiendo escaleras, vivía en una especie de cárcel sin darme cuenta y ahora, en cambio, voy a empezar a correr".