El consejero de Sanidad de Castilla y León pide disculpas tras los dos muertos por un «error» en el tratamiento oncológico

El consejero de Sanidad, Alejandro Vázquez, ha pedido este jueves disculpas a los familiares de los dos pacientes oncológicos fallecidos tras recibir una dosis seis veces mayor que la pautada de un fármaco en el Hospital Universitario de Burgos, además de al resto de pacientes afectados . Ha remarcó que la negligencia médica obedeció a un «error profesional» que ha conllevado unas consecuencias «drásticas e importantes». Asimismo, ha señalado que la Fiscalía investiga los hechos y, por la tanto, la inspección sanitaria queda en «suspenso». Debido al fallo humano un total de cinco pacientes se vieron afectados. De los tres pacientes afectados que no fallecieron, uno está en cuidados intensivos «estable», otro está en planta, y el tercero recibió el alta. El titular del departamento de Sanidad ha realizado estas declaraciones antes de presentar el V Plan de Salud para Castilla y León en el Aula Magna Tirso de Molina de Soria. Ante las preguntas de la prensa respecto a cómo pudieron ocurrir los hechos, Alejandro Vázquez ha defendido que errores humanos cometen en todas las profesiones, y ha señalado que en la profesión del periodismo el error humano es «menos doloroso y menos importante» que los que se cometen en un hospital o en un avión. «Se cometen errores en cualquier época del año y en todas las profesiones. Son ustedes conscientes de que aproximadamente entre un 10 o un 15 por ciento de pacientes sufren incidentes de seguridad dentro de los centros sanitarios de Castilla y León, de España y Europa», ha justificado para recalcar que los profesionales eran «suficientes» y que no se ha tratado, en ningún caso, de que faltara personal en el HUBU. Asimismo, ha señalado que la Consejería encomendó realizar comprobaciones en ese hospital y en el resto de centros hospitalarios de la Comunidad para garantizar nuevamente, como ya se hacía, la seguridad de todos los procedimientos. El gerente del hospital, Carlos Cartón, explicó, hace dos días, que el fallo se detectó en la ficha del fármaco, un patrón que guía la preparación del medicamento, y en concreto el número de la disolución del vial, que «no se hizo cómo debía haberse hecho». Cartón insisitió en que se ha tratado de un fallo humano en la concentración del fármaco, no de un problema del tratamiento.