El futuro urbanístico y turístico de Playa Granada ha dado un paso decisivo. Tras una maratoniana y tensa asamblea, la junta de compensación de propietarios ha aprobado continuar con el proyecto de desarrollo de la zona, que tiene como elemento central la construcción de una marina interior. El Ayuntamiento de Motril ha calificado la jornada como un punto de inflexión para la ciudad. La asamblea de propietarios, con un apoyo del 64%, ha dado luz verde a dos puntos clave. Por un lado, se ha encargado a la empresa especializada Royal Haskoning un nuevo estudio para redimensionar la marina, haciéndola más pequeña pero económicamente viable. Por otro, se ha aprobado la definición urbanística de los dos millones de metros cuadrados del sector. Según ha explicado la alcaldesa, Luisa García Chamorro, la reducción en el número de amarres se compensa con la ganancia en zona hotelera y, especialmente, con la creación de una gran zona comercial y de ocio. Este nuevo diseño busca evitar los errores de otros destinos y apostar por un modelo turístico de calidad y diferenciado. El plan no solo se enfoca en el turismo, sino que busca hacer ciudad. Para ello, la nueva ordenación urbanística recoge la construcción de más de 1.400 viviendas de protección oficial (VPO). El objetivo es asentar a la población y evitar que la zona se convierta en una ciudad muerta durante el invierno, un problema común en otras zonas costeras. Además de las viviendas, el proyecto define la ubicación de nuevas instalaciones deportivas, como campos de fútbol 11, y un nuevo campo de golf para dar respuesta a la saturación del actual. La teniente de alcalde de Urbanismo, Mara Escámez, ha insistido en la idea de crear un turismo sostenible que enriquezca a la ciudad: “Queremos hacer ciudad”. El desarrollo de Playa Granada como polo turístico se remonta a los años 60, pero el proyecto actual se enmarca en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de 2003. Durante años, el plan ha estado bloqueado, pero el gobierno municipal ha trabajado para desatascar la situación en colaboración con los propietarios y la Junta de Andalucía para garantizar la viabilidad del proyecto. La alcaldesa ha subrayado la firmeza y coherencia del equipo de gobierno, que mantuvo sus líneas rojas frente a intentos de cambio de última hora. “¿Qué inversor puede querer venir a la ciudad a invertir si no tiene enfrente un equipo de gobierno serio que tiene las cosas claras?”, ha sentenciado García Chamorro, afirmando que esta seriedad es clave para atraer inversores. Con la aprobación, el proyecto entra en una nueva fase. La empresa tiene ahora un plazo de tres o cuatro meses para presentar el estudio de viabilidad de la marina redimensionada. Si todos los trámites avanzan según lo previsto, el gobierno local estima que “posiblemente en 4 o 5 años veremos ya las máquinas”, convirtiendo en realidad un proyecto que definirá el futuro de Motril y la Costa Tropical.