Oculta bajo los cimientos del Palacio Imperial de Domiciano y clausurada desde su hallazgo en 1912, esta joya arqueológica rompe su hermetismo gracias a un innovador sistema de visitas en tiempo real que sortea su extrema fragilidad y promete redefinir el turismo cultural en Italia. Ubicada en las entrañas del Parque Arqueológico del Coliseo, la Casa de los Grifos es mucho más que una ruina; es un milagro de la estratigrafía romana. Datada entre finales del siglo II y principios del I a.C., esta lujosa vivienda aristocrática sobrevivió paradójicamente gracias a su destrucción: fue sepultada deliberadamente y rellenada de tierra para cimentar encima la Domus Flavia, el palacio del emperador Domiciano. Este enterramiento forzoso la convirtió en una cápsula del tiempo, protegiendo sus muros de la luz y el aire durante dos milenios. Ahora, tras décadas de estudios y restauraciones reservadas exclusivamente a académicos, la dirección del Parque ha dado luz verde para que el gran público descubra sus secretos. El desafío principal siempre fue la conservación. La humedad y la temperatura en el hipogeo son constantes, y la presencia humana masiva alteraría un microclima vital para los frescos. Por ello, la solución ha sido tecnológica: una visita guiada en remoto y en tiempo real. A partir del próximo 3 de marzo, los visitantes se reunirán en la Curia Iulia, en el Foro Romano. Allí, equipados con visores inmersivos y pantallas de alta definición, conectarán en directo con un arqueólogo que descenderá físicamente a las profundidades de la casa. Lo que convierte a la Casa de los Grifos en un tesoro incalculable es su decoración, considerada el ejemplo más antiguo del "segundo estilo" en Roma. Mientras que el primer estilo imitaba materiales nobles, aquí los artistas republicanos dieron un salto cualitativo buscando la ilusión óptica y la tridimensionalidad. El recorrido virtual permite apreciar detalles que a simple vista pasarían desapercibidos: Trampantojos arquitectónicos: Columnas pintadas que parecen proyectar sombras reales y pórticos que simulan profundidad en paredes totalmente planas. Los Grifos: En las lunetas de una de las estancias rectangulares, dos grifos de estuco blanco en relieve custodian el espacio, dando nombre a la domus y mostrando una maestría escultórica inusual para la época. Suelos de opus sectile: Mosaicos geométricos realizados con mármoles policromados que, en su época, eran símbolo de un estatus social inalcanzable. La apertura se gestionará con la precisión de un reloj suizo. Las visitas se realizarán exclusivamente los martes, con grupos reducidos y reserva obligatoria a través de la web oficial del Parque Arqueológico del Coliseo (Colosseo.it). Aunque la experiencia es "virtual" en su visualización, la exclusividad y la conexión en vivo mantienen el carácter premium del evento. Este proyecto piloto no solo devuelve a Roma una parte de su memoria perdida; sienta un precedente para otros yacimientos críticos. Si el modelo funciona, podría ser la llave para abrir otros tesoros ocultos de la Ciudad Eterna que, hasta hoy, permanecían vetados por su fragilidad. La Casa de los Grifos deja de ser una leyenda de los manuales de arqueología para convertirse, por fin, en una realidad tangible.