Al grito de Hau da aurtengo Nafarroako sagardo berria!, Iker Vicente Saralegi abrió el jueves la temporada del txotx en la sidrería Toki Alai de Lekunberri. El aizkolari de Otsagabia, que el 3 de enero ganó en Tolosa una apuesta con Otaño que ha hecho historia, se ha tomado un tiempo para descansar. Y es que detrás de sus grandes logros, cuatro campeonatos consecutivo de Euskal Herria y once de Navarra entre otros, hay mucha preparación y sacrificio. “Yo voy a tope y entreno lo que mejor pueda. Hay mucho trabajo mío y del entorno, que también se sacrifica. Hay que poner y quitar maderas, preparar herramienta… muchísimas horas”, contaba.