María Corina Machado, tras reunirse en la Casa Blanca: "Cuento con Trump para la libertad de Venezuela"

La líder opositora venezolana, María Corina Machado, ha mantenido este jueves un almuerzo privado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca. A su salida, y ante un grupo de seguidores, ha asegurado contar con el mandatario para lograr un cambio en el país, menos de dos semanas después de la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. El encuentro, que ha tenido lugar en un comedor privado de la residencia presidencial y se ha prolongado por más de dos horas, ha estado rodeado de expectación. Según algunas informaciones, Machado podría haber llevado consigo la medalla del Nobel de la Paz para entregarla de forma simbólica, un galardón que el Comité del Nobel ha recordado que es intransferible. La cita se produce después de que Trump afirmara que la opositora "no era la mujer ideal para liderar Venezuela". A su llegada al complejo presidencial, Machado ha entrado sola por la puerta oeste y ha evitado responder a las preguntas de la prensa, limitándose a dar las gracias. Tras el almuerzo, su agenda ha continuado en el Capitolio, donde tenía previsto reunirse con varios senadores para seguir abordando la situación del país y los pasos a seguir para la transición. La reunión se ha desarrollado en un contexto de mensajes complejos por parte de la Administración estadounidense. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, ha afirmado que a Trump "le gusta lo que ve" en Venezuela y que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, está siendo "muy cooperativa". El propio Trump calificó su conversación con Rodríguez de "productiva", describiéndola como una persona "fantástica". Leavitt también ha justificado la falta de un apoyo explícito a Machado en los días posteriores a la detención de Maduro, explicando que "Trump hizo una evaluación realista del apoyo a Machado" en el país. Pese a ello, ha asegurado que el presidente está "comprometido" con la celebración de elecciones, aunque ha evitado dar un plazo concreto, y ha descrito a Machado como "una voz muy remarcable de la gente de Venezuela". Este nuevo escenario geopolítico ha llevado a EEUU a realizar su primera venta de petróleo venezolano por valor de 430 millones de euros. Paralelamente, la situación de los derechos humanos en Venezuela sigue generando preocupación. Varias ONG, como el Foro Penal, han denunciado que los presos políticos excarcelados en los últimos días no están "completamente libres", sino que se encuentran bajo medidas cautelares como la prohibición de salir del país o hablar con los medios. Algunos activistas han señalado que "los han amenazado" y les prohíben relatar lo que vivieron en las cárceles. La intervención estadounidense y la nueva realidad venezolana han provocado un intenso debate en el Congreso de los Diputados en España. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha defendido la posición del Gobierno de "hablar con todos los actores" y ha calificado de "paso positivo" la liberación de presos, aunque ha insistido en que "ninguna solución para Venezuela se puede imponer y menos desde el exterior". Desde el Partido Popular, la diputada Cayetana Álvarez de Toledo ha celebrado que "EEUU ha puesto fin a la impunidad de un criminal" y ha descrito a Delcy Rodríguez como "la sibilina cara B de Maduro". Por su parte, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha trasladado su apoyo "a la democracia" en una reunión con el líder opositor Edmundo González.