Siempre un paso por detrás de la reina emérita, doña Sofía, la princesa Irene de Grecia y Dinamarca (Sudáfrica 1942/Madrid 2026), hija menor de los reyes Pablo I y Federica de Grecia, tuvo una enigmática y atípica vida quien pese a intentar mantenerse fuera de los focos mediáticos destacó por su discreción. Irene fue una mallorquina más en los veranos reales.