Un lugar al que ir

Como muchos alicantinos yo también sentiré a partir de ahora, cuando pase por el centro comercial Bulevar Plaza donde hasta hoy, enfrente de la Diputación de Alicante, ha estado situada la tienda Fnac, una melancolía que tiene que ver con ese paso irreductible del tiempo que, como dijo Quevedo, no vuelve ni tropieza y que nos aleja a cada paso que damos de nuestro yo. Hay quien se refería a la librería y tienda especializada en electrónica como la Fnac. Otros la llamaban el Fnac. Yo siempre he dicho voy al Fnac. Supongo que es una expresión incorrecta, pero me da igual. Es una de las ventajas de hacerse mayor: me resbala lo que cualquiera pueda pensar de lo que hago o de mi forma de hablar. Ojalá hubiera tenido la misma actitud a mis 20 años.