Una de las grandes sorpresas del Carnaval de Cádiz ha llegado al Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) 2026. La chirigota de Miguel Ángel Llull, con tipo de Stephen Hawking, ha causado un impacto brutal en su estreno en la cuarta sesión de clasificatorias del Gran Teatro Falla. La propuesta, bajo el nombre ‘La teoría del todo’, ha combinado humor, crítica y una enorme complejidad técnica que ha cautivado al público desde el primer momento. La idea de llevar al genio de la física al Falla no es nueva para la agrupación. Según ha explicado su autor, Miguel Ángel Julle, "esta idea lleva rondando muchos años, está por ahí en el aire". La inspiración definitiva surgió el año pasado en una reunión con Paco Aragón, director de la chirigota, y Juan Cosa. "Empezamos a decir pamplinas, tío, y salieron unas cosas graciosas", ha comentado Julle. El visionado de un documental sobre la vida de Hawking fue la señal definitiva para lanzarse: "Dije, tío, esto es señales". Interpretar a un personaje inmóvil en una silla de ruedas ha supuesto uno de los mayores desafíos para la agrupación. "Cantar sentado es muy difícil, pero es que además no había que moverse. La articulación solamente era un poco de cara", ha explicado Julle sobre la dificultad. El director, Paco Aragón, ha añadido que proyectar la voz en las partes altas "cuesta un poquito" sin poder ayudarse del cuerpo. El proceso de adaptación de la voz robótica a las melodías también fue complejo, especialmente en las notas largas. Uno de los dilemas fue cómo interpretar la parte más melódica del pasodoble. Tras probarlo con la voz robótica, decidieron que "perdía un montón". La solución fue introducir un gag sobre una actualización de software que les permitía cantar de forma natural. "A nosotros nos gusta cantar y también toca temas, digo, entonces, vamos a hacerlo también por nosotros", ha confesado el autor, convencido de que el mensaje "entra más cantándolo bien". La puesta en escena ha incluido unas sillas motorizadas que han costado aproximadamente 400 euros cada una y que, según han adelantado, serán donadas a una asociación de ELA de Andalucía al finalizar el carnaval. El gesto ha sido muy aplaudido, y desde la asociación se han mostrado "flipados" con la iniciativa, llegando incluso a visitar los ensayos del grupo. El éxito inmediato ha provocado comparaciones con el "efecto calaítas" del año pasado, algo que la chirigota recibe con humor. "Nosotros estamos más meados que ellos", ha bromeado Julle, aunque rápidamente ha añadido que "las comparaciones son odiosas". A pesar del gran recibimiento, se muestran prudentes. "El único miedo que yo tenía" era que la idea "cayera mal" o "alguien le molestara". Mantienen los pies en el suelo, afirmando que su objetivo principal es pasar a cuartos de final. "Siempre intentamos luchar cuarto, si viene un pasecito más, pues superagradecido, y si viene más, pues imagínate, nos morimos ya", ha declarado Julle. Consideran una ventaja haber cantado en los primeros días del concurso, ya que da tiempo a que "la gente vaya escuchando" el repertorio. Con la motivación por las nubes, aseguran que tienen "bastantes cuplés" y pasodobles guardados para seguir compitiendo.