Una niña de 10 años quedó embarazada producto de violación sexual, ocurrida en diciembre del año pasado en la provincia de Camaná. La situación ponía en riesgo la salud de la gestante, por lo que se convocó a la Junta Médica para evaluar la posibilidad de interrumpir el embarazo; sin embargo, no se procedió debido al tiempo de gestación.