Los agredidos en la discoteca Opium: «Nos empujaron por la escalera y nos patearon sin que los otros porteros ayudaran»

«Que alguien me explique por qué». Es la pregunta recurrente que se hace, desde que despertó del coma inducido, el hombre de 42 años, un pequeño empresario de la zona noroeste de Madrid, que el domingo fue víctima de una brutal paliza a manos de dos porteros de discoteca de Opium , uno de los locales de moda de la capital, en la calle de José Abascal, en Chamberí. La Policía Nacional de ese distrito investiga las causas en que se desarrollaron los hechos, que han acabado con esta persona en el Hospital Clínico, en la UCI durante tres días, con fracturas de cráneo, cuello y nariz, además de neumonía bilateral. El asunto ya está en el juzgado, que decidirá las diligencias de detenciones y demás que haya que seguir con las pesquisas. Este periódico se ha puesto en contacto con la empresa, sin que hayan aportado su versión de lo ocurrido. Según el relato que han hecho a ABC los familiares que han presentado la primera denuncia, el herido acudió la noche del sábado a la discoteca con su hermano y un allegado, invitados por la sala, pues el DJ que actuaba es un amigo desde hace años. Pasaron la velada en un reservado, disfrutando de la música y haciéndose fotos, sin ningún problema, explican en su entorno. Sobre las seis de la mañana, la sala empezó a cerrar y el grupo de amigos se entretuvo hablando con el músico y personal de allí al que conocen. Dieron las luces, para aligerar la evacuación. «Debieron de entretenerse despidiéndose de ellos. Fueron al ropero y, cuando se estaban poniendo los abrigos, uno de los seguratas les dijo que se aligeraran y empujaron a uno de los hermanos. Lo tiraron por la escalinata y sus amigos acudieron a ayudarle. Cuando se estaba levantando, le recriminó al portero lo que había hecho», explica un familiar. Pero, explica, la respuesta fue que el interpelado y otro controlador de accesos (a quienes la normativa regional impide ejercer labores de seguridad privada y, en caso de algún problema, deben llamar a la Policía) «se tiraron encima de ellos»: «Dieron puñetazos en los ojos y el labio a dos del grupo y el tercero fue el que salió peor parado. Es un hombre atlético, y por eso debieron de cebarse con él. Le dieron una paliza desde la base de la escalera de entrada, por todo el ancho de la acera de José Abascal y siguieron hasta dejarlo en el segundo carril de la calzada». Lo patearon en el suelo, hasta que vieron cómo lo rodeaba un charco de sangre. Había un grupo de chicas grabando la escena y afeando a los porteros su violenta actuación. Tanto esos vídeos como los de la propia discoteca obran ya en manos de la Policía Nacional. «Vamos a denunciar también al resto de porteros, por omisión de socorro, puesto que ellos estaban en la obligación de defender a los clientes de la golpiza de sus compañeros. La noche debe ser un lugar seguro para los empresarios, pero también para su público, que debe sentir el apoyo de la seguridad contratada. Por eso, hacemos un llamamiento también a la colaboración ciudadana y a todos los testigos de lo ocurrido», insiste el familiar de los agredidos. Dieron aviso al Samur, que, cuando llegó, tuvo que pedir ayuda a la sala del 091 «por la actitud violenta y agresiva» de los porteros, que no les dejaban desarrollar las maniobras de auxilio de manera debida, explican a ABC fuentes de la investigación. Cuando llegó la primera patrulla, los sospechosos se habían vuelto al local y cerrado las puertas. Salieron por un acceso de personal que está en un lateral y huyeron en un taxi Los agentes tuvieron que insistir para que les abrieran el local. Según las víctimas, «los jefes de sala de Opium están colaborando con la Policía»: «Han entregado todo el material de vídeo y han identificado a todos los jefes de seguridad. Nos han pedido disculpas y han despedido a los dos implicados». En cuanto al que sigue hospitalizado, «va a tener que llevar collarín tres meses, tiene magullado todo el cuerpo». Entró en la UCI en estado crítico, por lo que tuvo que ser inducido el coma. Esperan que no le queden grandes secuelas, pero los presuntos implicados podrían llegar a enfrentarse a una acusación por intento de homicidio.