La tragedia ha golpeado Manacor. Un joven de 18 años de edad ha fallecido tras desplomarse el techo de su habitación cuando estaba durmiendo junto a su hermano, de 12, que resultó herido. Este siniestro ha puesto de manifiesto que un número indeterminado de pisos, casas y edificios de la Isla se encuentran en muy mal estado, lo que evidencia que el drama puede volver a repetirse en cualquier momento. En mayo de 2024, un local llamado Medusa se vino abajo en la Platja de Palma y cuatro personas murieron y otras 16 resultaron heridas de distinta consideración. El caso todavía está en fase de investigación judicial, pero los acusados se enfrentan a penas de cárcel. En octubre de 2009 un edificio de la calle Rodríguez Arias, junto a la plaza Serralta de Palma, se desplomó en plena noche y siete de los residentes fallecieron aplastados por los escombros. Son los casos más graves registrados en los últimos años, pero ha habido otros derrumbes en Mallorca durante estos años. Las inspecciones de edificios son obligatorias, pero en algunos casos no se pasan a tiempo o directamente se demoran de forma indefinida, porque algunos propietarios no quieren hacerse cargo de los defectos a reformar.