Durante una ruptura sonada de una pareja en Palma, que acabó en los juzgados, ella le escribió por WhatsApp muy ofendida porque se sentía engañada: «Eres un fraude. Me has mentido en todo: que me querías, que eras empresario, que querías tener hijos conmigo e incluso que eras mallorquín». Él sólo reaccionó a esto último: «No, mallorquín sí que lo soy».