El sofá también engancha: el sedentarismo, la adicción silenciosa del siglo XXI

En muchas casas de Extremadura la escena se repite: salimos del trabajo, cogemos el coche, hacemos un recado, subimos a casa… y el sofá nos llama por nuestro nombre. Dejamos las llaves y caemos con el móvil o la tele delante. «Hoy no doy para más». Ese descanso es humano. El problema es cuando deja de ser un rato y se convierte en costumbre.