El grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Cartagena ha exigido a Sabic la elaboración de un plan social y un programa de recolocación real para los empleados afectados por la venta de su división de termoplásticos al fondo de inversión alemán Mutares. Así lo han trasladado el portavoz, Gonzalo López Pretel, y el concejal Diego Lorente en una reunión con los representantes de los trabajadores de la planta. Los empleados de la multinacional saudí temen que la entrada del grupo inversor, conocido por sus reestructuraciones de activos, pueda terminar en despidos o deslocalizaciones. Según las estimaciones del comité de empresa, entre 350 y 370 trabajadores se verían afectados directamente por el cierre de la planta de Lexan 1, una cifra que superaría el millar si se tienen en cuenta los empleos indirectos. Para Vox, este problema no es un caso aislado, sino una consecuencia directa de las políticas europeas y la Agenda 2030, que en su opinión restan competitividad a la industria nacional. Gonzalo López Pretel ha afirmado que "estas decisiones no se toman en Cartagena, se toman en Bruselas, y están respaldadas por los grandes pactos entre PP y PSOE en Europa". Ante esta situación, el partido se ha comprometido a poner a disposición de los empleados los recursos de la Agencia de Desarrollo Local y Empleo (ADLE) para facilitar su formación y recualificación, en caso de que se confirmen los peores pronósticos para el futuro de la planta.