La función principal del claxon es alertar de un peligro a otros conductores o usuarios de la vía. Sin embargo, se utiliza a menudo de forma incorrecta, ya que estamos acostumbrados a tocar la bocina del coche cuando, por ejemplo, vemos a un amigo en la calle, para avisar a otro vehículo de que el semáforo se ha puesto en verde, o incluso para quejarnos sobre una maniobra incorrecta de otro conductor. Después de las Navidades, toca volver al trabajo y a la rutina y, con todos los atascos, debes saber que tocar el claxon en situaciones indebidas puede acarrear una sanción.