El turismo balear afronta 2026 con una mayor incertidumbre, el contexto internacional experimenta cambios constantes. La economía europea crece con moderación, las tensiones geopolíticas crecen y los mercados emisores se muestran más prudentes. Todo invita a una lectura realista: el turismo sigue siendo aspiracional pero los próximos ejercicios no serán tan fluidos.