El director de la Dirección General de Tráfico, Pere Navarro, ha marcado una línea roja clara respecto al futuro de la movilidad urbana al asegurar que el uso del vehículo privado en el corazón de las grandes urbes tiene los días contados. Durante su intervención en la jornada Innovación Urbana organizada por Europa Press Navarro ha sido tajante al afirmar que el acceso al centro de las ciudades debe quedar reservado exclusivamente al transporte público o, en casos de necesidad por prisa, a servicios profesionales como el taxi y las VTC, mencionando explícitamente a plataformas como Uber o Cabify. Para el responsable de la DGT, el debate no gira únicamente en torno a las emisiones contaminantes, sino que se centra fundamentalmente en el problema del espacio físico disponible en las calles. Navarro sostiene que el centro de la ciudad no es lugar para el coche particular, independientemente de la tecnología que utilice para moverse. Según sus propias palabras, al centro no se irá ni con vehículos eléctricos, ni con diésel, ni con gasolina, por lo que instó a la ciudadanía a no equivocarse sobre el futuro del tráfico urbano. La solución propuesta por el director de tráfico pasa por modelos de movilidad bajo demanda cuando el transporte colectivo no sea suficiente para cubrir las necesidades del usuario. Asimismo, el director de la DGT ha hecho un llamamiento a la eficiencia y al sentido común mediante el fomento de los desplazamientos compartidos para optimizar el espacio público . Como ejemplo de la ineficiencia actual, Navarro señaló las largas colas de pasajeros en los aeropuertos, donde cada viajero ocupa un vehículo diferente a pesar de que muchos de ellos se dirigen al mismo destino o realizan trayectos similares. Navarro lamentó que todavía no seamos capaces de gestionar que varios pasajeros compartan un mismo vehículo cuando van en la misma dirección, algo que ayudaría a reducir drásticamente el número de coches en circulación.