El consejero de Cultura, Turismo y Deporte, Gonzalo Santonja, ha mostrado la “disposición de apoyo absoluto” de la Junta a la celebración del Año Gaudí en la capital leonesa. Este respaldo se materializa en una aportación de más de 300.000 euros para las iniciativas que se están llevando a cabo en el Museo Casa Botines. Santonja, quien ha confesado una “devoción personal” por el arquitecto catalán, ha manifestado que “es inagotable, está siempre en el quicio del misterio y de la innovación”. Ha recordado también que dos de sus tres obras situadas fuera de Cataluña se encuentran en la provincia leonesa: “Gaudí es un mundo y es un mundo por explorar. Por mucho que lo recorras, siempre encuentras aspectos nuevos y fascinantes. Estamos entusiasmados”, ha añadido el consejero. En concreto, la Consejería destinará 200.000 euros a la restauración que se acomete actualmente en el inmueble y 113.000 euros a la exposición ‘Gaudí y la ciudad moderna’. Esta muestra se inaugurará en junio y representa la apuesta más relevante del programa conmemorativo, junto a un congreso internacional previsto para octubre. Según ha explicado el conservador jefe del Museo Casa Botines Gaudí, Carlos Varela, la exposición “se pregunta por las aportaciones que hizo Gaudí a la ciudad moderna y es una de las grandes exposiciones del Año Gaudí en toda España”. La muestra irá acompañada de un catálogo e incluirá piezas que no han viajado nunca a Castilla y León. Por su parte, el director general de la Fundación Obra Social Castilla y León, José María Viejo, ha agradecido a la Junta su implicación y la “sensibilidad y receptividad” del consejero con el proyecto. Ha destacado que es “un caso más de éxito de la colaboración público-privada que tan buen resultado da en la Comunidad”. Viejo ha detallado que, tras tres años de trabajo para reposicionar el Museo como referente, ahora se interviene en la infraestructura del edificio. Las obras, que afectan a sus siete plantas, servirán para alinearlo con su uso museístico actual, ya que “no tiene ahora las condiciones óptimas para ello, para conservar bien las colecciones”, ha comentado. Lo más relevante de la intervención desde el punto de vista patrimonial es la restauración de la planta noble, que fue habitada por las dos familias constructoras del edificio. En esta planta se restituirá la estética original, con su distribución y elementos de decoración arquitectónica como las chimeneas, los techos o el conjunto de mobiliario original que lo ocupó. En paralelo, la planta baja se ha concebido como un ágora ciudadana, con servicios como taquillas o salas de lactancia. El proyecto incluye también la sustitución completa de los sistemas eléctrico, de climatización y seguridad, además de hacer el edificio accesible en su práctica totalidad.