Enero es, para muchos, un mes emocionalmente difícil. Es lo que se conoce como la "cuesta de enero". Tras la intensidad de las fiestas, las reuniones familiares y los gastos de Navidad —casi 800 euros por persona—, llega la vuelta a la rutina, con menos luz, más frío y la presión de cumplir los nuevos propósitos del 2026. Todo ello puede afectar al ánimo, generar cansancio y cierta sensación de desánimo.