El análisis de genomas humanos prehistóricos ha revelado la presencia del virus del papiloma humano tipo 16 (HPV16), una variante asociada hoy a distintos tipos de cáncer, en Ötzi, el Hombre de Hielo, y en otro individuo que vivió hace 45.000 años. El hallazgo abre nuevas hipótesis sobre la historia evolutiva de este patógeno.