Notificar con cuatro horas de antelación la llegada a puerto incluso a los barcos que trabajan en jornadas cortas a escasa distancia de la costa aunque eso suponga paradas en el mar y registrar todas las capturas a bordo desde el kilogramo 0 incluidas las cantidades mínimas y accidentales. Estas son dos de las nuevas medidas de control de la pesca derivadas del reglamento de la Unión Europea (2023/2842) que ha puesto en marcha el Gobierno central y los pescadores de Baleares creen que la Secretaría General de Pesca se ha pasado de frenada.