¿Piensas hacer la compra este fin de semana? Prepárate para pagar un poco más

El bolsillo riojano vuelve a notar la subida de precios. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el Índice de Precios de Consumo (IPC) —que mide cuánto se encarecen o abaratan los productos y servicios que usamos en el día a día— subió un 2,6% en La Rioja en diciembre respecto al mismo mes del año anterior. Dicho de forma sencilla, vivir en La Rioja cuesta hoy un 2,6% más que hace un año. O, por ejemplo, si en diciembre de 2025 llenar el carro de la compra te costaba 100 euros, ahora te costaría 102,60. Puede parecer poco, pero ese pequeño aumento constante se nota con el paso de los meses, sobre todo si los sueldos no suben al mismo ritmo. Los mayores incrementos se han producido en el apartado de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que subió un 4,8% respecto a diciembre del año pasado. Esto significa que mantener la casa cuesta más, especialmente por la factura de la luz o la calefacción. Por ejemplo, una familia que el invierno pasado pagaba 120 euros de luz al mes, ahora podría estar pagando unos 125 o 126. El incremento puede parecer pequeño, pero cuando se suman varios meses, acaba notándose. También subieron las bebidas alcohólicas y el tabaco, un 4,6% más caros que hace un año. Y comer fuera de casa o alojarse en un hotel también se encareció: los precios en restaurantes y hoteles subieron un 3,6%. En otras palabras, tomarse una caña con tapa o escaparse un fin de semana ya cuesta algo más. Por último, los llamados “otros bienes y servicios”, donde entran productos de higiene personal, peluquería o seguros, también aumentaron un 3,5%. La buena noticia es que la ropa y el calzado fueron los únicos que bajaron de precio, con una caída del 1,3%. Esto se explica en parte porque muchas tiendas han hecho descuentos o porque la moda rápida (las grandes cadenas de ropa) compite con precios más bajos. Así que, si alguien aprovechó las rebajas de invierno, pudo notar cierto alivio en el bolsillo. Sube más que en el resto de España La Rioja tuvo una subida algo superior a la media nacional. En el conjunto de España, la inflación se situó ligeramente por debajo, lo que indica que aquí los precios se han encarecido un poco más rápido. Esto no significa que todo sea negativo: una parte de la subida responde a la recuperación del consumo, a la mejora de algunos sectores como la hostelería y a la estabilidad de los sueldos, que en algunos casos también han subido. Pero para muchas familias, especialmente las que viven con salarios ajustados o pensiones, esta inflación sigue siendo un problema real. La inflación no es más que el reflejo de cómo cambia el coste de la vida. Si suben los precios de la energía, del transporte o de los alimentos básicos, todo lo demás suele subir detrás. Por ejemplo: si la electricidad cuesta más, al supermercado también le cuesta más mantener sus cámaras frigoríficas, y ese gasto acaba repercutiendo en el precio del yogur o del pescado. Además, los conflictos internacionales y las variaciones del petróleo o del gas natural también influyen. Aunque los precios de la energía han bajado respecto a los picos de hace dos años, siguen siendo altos comparados con antes de la pandemia. Un final de año con precios más altos En resumen, el año 2025 cerró con los precios al alza en La Rioja. En el conjunto del año, la subida fue también del 2,6%, lo que refleja que la inflación se mantuvo bastante estable pero sin llegar a bajar. Para el consumidor medio, esto significa que hay que seguir vigilando el gasto y comparar más los precios. Y aunque los expertos creen que en 2026 la inflación podría moderarse, todavía queda camino para que el coste de la vida vuelva a los niveles de hace unos años. Mientras tanto, cada céntimo cuenta. Porque, aunque el porcentaje parezca pequeño, cuando suben la luz, el gas y el café del bar… el presupuesto familiar lo nota.