Cinco días después de que su nombre diera la vuelta al mundo por una detención policial en Estambul, Can Yaman ha decidido dar explicaciones. Lo ha hecho lejos del ruido y del sensacionalismo, en un contexto estrictamente profesional y con un mensaje claro: no hay nada que ocultar. El actor turco se ha pronunciado este jueves en declaraciones a verTele, durante la presentación de 'El Turco', la ambiciosa producción internacional que protagoniza y que acaba de estrenarse en Movistar Plus+. Yaman explica que todo ocurrió durante un viaje personal a su país natal, aprovechando un paréntesis en su agenda profesional. Tras varios meses de rodaje en España, el actor decidió pasar unos días en Estambul con un único objetivo: ver a su madre. Un plan sencillo que, sin embargo, coincidió con una intensa campaña de controles policiales en locales nocturnos de la ciudad. « Me advirtieron de que salir de fiesta en Estambul era un problema», reconoce, subrayando que estaba al tanto de la situación antes incluso de viajar. Aun así, decidió ir. «Lo sabía y fui igualmente porque no tengo nada que ocultar », explica. El intérprete relata que la detención se produjo en el marco de una actuación policial rutinaria, en la que se vieron implicadas otras personas conocidas del panorama artístico turco. Según su versión, el procedimiento se resolvió con absoluta normalidad y sin consecuencias legales: fue detenido, sometido a los controles pertinentes y puesto en libertad poco después. «Me han detenido y me han liberado enseguida. No teníamos nada», zanja. Can Yaman insiste en contextualizar lo sucedido y en restarle excepcionalidad. «Antes que yo llegara, habían detenido a muchísimos famosos. Es algo rutinario », señala, apuntando que el eco mediático del caso responde, en gran medida, a su proyección internacional. A su juicio, el interés generado no tiene tanto que ver con los hechos en sí como con su notoriedad fuera de Turquía, especialmente en países como España o Italia, donde su popularidad es especialmente alta. Lejos de la polémica, el actor se muestra tranquilo, sereno y centrado en su trabajo. No busca dramatizar lo ocurrido ni convertirlo en un episodio personal. Su intención, según deja claro, es que los hechos se entiendan en su justa medida y no desvirtúen el momento profesional que atraviesa. «Todo sigue como tiene que seguir», resume. Con estas declaraciones, Can Yaman pone fin a días de especulación y deja claro que, al menos por su parte, el episodio pertenece ya al pasado. Ahora, el foco vuelve a situarse donde él quiere: en sus proyectos, en su carrera internacional y en una etapa profesional que sigue avanzando sin sobresaltos.