El Ayuntamiento de Almonte ha anunciado que iniciará una ofensiva jurídica para reclamar indemnizaciones y responsabilidades patrimoniales por los daños sufridos en la franja litoral tras los últimos temporales, al considerar que el deterioro no se debe solo a los fenómenos meteorológicos, sino a años de inacción y falta de aportes de arena por parte del Estado . Así lo ha confirmado el alcalde, Francisco Bella, tras la reunión mantenida este miércoles en Madrid con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico , un encuentro que, lejos de acercar posturas, ha evidenciado un choque frontal de estrategias sobre el futuro del principal núcleo turístico de Doñana. Mientras el Gobierno central apuesta por replantear el paseo marítimo y retranquearlo, alejándolo de la línea de costa, el Ayuntamiento insiste en mantener su trazado actual, restaurarlo con fondos públicos y dejarlo operativo de cara al próximo verano. Dos modelos opuestos y, por ahora, parece que irreconciliables. Y es que desde el Consistorio almonteño sostienen que las propuestas del Ministerio se mueven en un horizonte de varios años al basarse en la redacción de anteproyectos y planes de regeneración a largo plazo, mientras Matalascañas vive una «situación de emergencia» económica y urbana, que amenaza la próxima temporada estival. «La prioridad es que el paseo marítimo y la playa estén en condiciones este verano», subraya el alcalde de Almonte , Francisco Bella, que nada más salir de la reunión anunciaba que el consistorio actuará con medios propios y solicitará la declaración de zona afectada gravemente por una emergencia, con el objetivo de captar fondos para la restauración inmediata. Así, desde el Consistorio se subraya que « Matalascañas es una referencia turística clave en la provincia de Huelva, especialmente en turismo familiar y activo, y el único núcleo turístico integrado en la playa de Doñana. La falta de soluciones inmediatas ya está teniendo efectos económicos, afectando a los alquileres y a la planificación de la próxima temporada estival, de la que dependen numerosas familias». La posición del Ministerio defiende sin embargo que reconstruir en el mismo sitio solo retrasaría un nuevo colapso, y que la única solución real pasa por reubicar el paseo fuera de la zona de máximo impacto del oleaje y la erosión. La gran novedad del movimiento del Ayuntamiento es su anuncio de que reclamará indemnizaciones por los daños sufridos, posibilidad que ya se había puesto sobre la mesa pero que vendría a confirmarse. Así, Bella sostiene que el derrumbe del paseo marítimo de Matalascañas no puede atribuirse únicamente a las condiciones naturales, sino a una falta de mantenimiento estructural. «Los daños no solo se deben a las tempestades, sino también a la falta de aportes de arena durante más de siete años«, señalan desde el Ayuntamiento, que activará la vía de la responsabilidad patrimonial con el objetivo de que el Estado pague por el estado en el que se encuentra la infraestructura. La presión no llegará solo desde el Ayuntamiento , ya que según ha podido saber Huelva24, algunas de las urbanizaciones más afectadas por el desplome del paseo ya están organizándose para dar el paso judicial. Así lo ha confirmado Francisco Sánchez, presidente de la comunidad de propietarios de El Pueblo Andaluz, ubicado en una de las zonas más castigadas por lo que consideran «una negligencia». «Vamos a hacer todo lo que está en nuestra mano, nos estamos preparando jurídicamente para demandar a quien tengamos que demandar y apelar al responsable de que se haya perdido el paseo marítimo de una playa entera», ha asegurado Sánchez, señalando a su vez que los vecinos de Matalascañas , por su parte, quieren lo que proponen ambas administraciones: una actuación inmediata de emergencia para tratar de salvar la temporada y «evitar males mayores aún con próximos temporales», pero también «soluciones duraderas en el tiempo, que vayan más allá de un aporte de arena que, tarde o temprano, si no cambia nada, se volverá a llevar el mar».