Willy Villar, director deportivo del Dreamland Gran Canaria, ha analizado la temporada del equipo, marcada por una palabra clave: irregularidad. Villar reconoce que al equipo le está costando mucho más que todo fluya este año, a diferencia de temporadas anteriores. A pesar de ser capaces de ganar a rivales de la parte alta como Tenerife o Murcia, también han sufrido derrotas inesperadas que les han penalizado en la clasificación de la Liga ACB. Sobre las opciones de clasificarse para la Copa del Rey, Villar se muestra realista y las considera bastante improbables, no solo por la necesidad de ganar, sino por el average general. Aunque no lo califica de fracaso, sí reconoce la decepción que supone: "Nos fastidia muchísimo, muchísimo, no es un consuelo". El director deportivo pone en perspectiva la situación, recordando que el club viene del mejor trienio de sus 60 años de historia, con tres clasificaciones seguidas para la Copa, una final europea y un título de Eurocup en 2025. "Tenemos todo el derecho del mundo a que a veces no nos salgan las cosas", defiende Villar, subrayando la regularidad del proyecto en los últimos años en comparación con otros equipos de la liga. Villar asegura que no hay ningún jugador no comprometido y que el grupo lo está intentando desde el primer día. Sin embargo, admite que a algunos jugadores les está costando un poco más alcanzar su máximo rendimiento. La filosofía del club, según explica, es gestionar lo que tienes antes que hacer cambios, aunque no cierra la puerta: "Tenemos la obligación de estar preparados en el mercado y si surge una oportunidad ir a por ella". La otra cara de la moneda se vive en la Basketball Champions League, donde el equipo marcha imbatido. Villar lamenta que a veces "haya mucho más foco en lo negativo que en lo positivo", y reivindica la trayectoria del equipo en Europa. El martes arrancan el Top 16, una nueva fase en la que se medirán, entre otros, al Lenovo Tenerife en un derbi canario que considera "fantástico" para el aficionado. La noticia más ilusionante es el regreso a las canchas de Carlos Alocén. El base aragonés ya tiene el alta médica y entrena con normalidad, aunque Villar pide paciencia con él tras un año sin competir. "Él está ya para este sábado, estará vestido", confirma el director deportivo, quien admite que soltará "alguna lagrimilla" cuando Jaka Lakovic decida hacerle debutar, algo que podría ocurrir "en cualquier momento".