Claudia Stilianopoulos ha decidido hablar. Lo ha hecho sin dramatismos, sin reproches y desde un lugar poco habitual cuando se trata de rupturas públicas: el del afecto que permanece. La artista se ha pronunciado por primera vez sobre su separación de Ernesto de Hannover, poniendo palabras a un final que, lejos de estar marcado por el conflicto, ha dado paso a una relación basada en el respeto y la cercanía. Sus declaraciones llegaron este jueves, durante la inauguración de 'Resetéate y vive', la escultura que Claudia Stilianopoulos ha creado para Aldeas Infantiles SOS y fundaciónSOL en los Jardines de Gregorio Ordóñez, en Madrid. Un acto con fuerte carga simbólica y social —centrado en la concienciación sobre los riesgos digitales en la infancia— al que acudieron autoridades como el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y numerosas personalidades del ámbito cultural. En ese contexto, sereno y ajeno al ruido del corazón, Claudia atendió a los medios con naturalidad. Preguntada por su ruptura con el aristócrata alemán, fue clara y coherente con la forma en la que ha construido su vida: «Yo, a la gente que quiero, no la abandono. Puede cambiar el tipo de relación, pero siempre voy a estar ahí ». Una frase que resume el espíritu con el que afronta esta nueva etapa. La artista no entró en detalles concretos sobre los motivos de la separación, aunque sí apuntó a una realidad tan simple como honesta: las diferencias. «Somos distintos», reconoció, restando dramatismo a la situación y recurriendo incluso al humor para hablar de sí misma. «Debo de ser muy difícil», dijo entre risas, dejando claro que no busca culpables ni relatos cruzados. Lejos de alimentar la imagen pública que suele acompañar a Ernesto de Hannover, Claudia quiso defenderlo. Aseguró que la percepción mediática no hace justicia a su carácter y subrayó que, en las distancias cortas, es una persona querida y cercana. «Lo que le pone más serio es la prensa, pero en realidad es una persona amorosa », explicó, insistiendo en que el vínculo entre ambos sigue vivo, aunque ya no sea sentimental. De hecho, confirmó que mantienen contacto habitual y que incluso compartieron tiempo juntos durante las pasadas Navidades. Eso sí, descartó cualquier reconciliación amorosa. «Es un amigo», recalcó, marcando con claridad el nuevo lugar que ocupa en su vida. En lo personal, Stilianopoulos se mostró en equilibrio. Dijo encontrarse «bien» y con ganas de vivir, una declaración que encaja con el momento creativo y vital que atraviesa. La ruptura, lejos de cerrarla, parece haberle devuelto una certeza: que las relaciones pueden transformarse sin romperse del todo.