Un gesto tan cotidiano como abrir un grifo o tirar de la cadena fue imposible durante más de 30 horas en el Colegio de Educación Infantil y Primaria San Blas de Alicante. El centro, que acoge a diario a cerca de 400 niños y niñas, sufrió un repentino corte de agua a mediodía del pasado miércoles debido a una avería que sorprendió a alumnado, profesorado y personal no docente. Según fuentes del propio colegio, las primeras horas fueron especialmente caóticas. Los baños llegaron a colapsarse hasta que, cuatro horas después, el servicio técnico pudo suministrar agua mediante un camión cisterna para baldear las instalaciones. Ante la situación de insalubridad, padres y madres del alumnado, coordinados por el AMPA, se movilizaron de manera voluntaria para colaborar en la limpieza y organización del centro.