Un pueblo del interior de Alicante revive su tradición más ancestral con una gran fiesta gastronómica

La localidad de Relleu, en la comarca de la Marina Baja, celebra este fin de semana su fiesta de Sant Antoni del Porquet, declarada de Interés Turístico Autonómico. El concejal de Fiestas, José Luis Sellés, ha explicado en los micrófonos de Mediodía COPE Alicante que la celebración tiene su origen en la antigua matanza del cerdo, que sus antepasados realizaban en la época más fría del año para abastecerse de carne y embutido. El edil ha destacado que la de Relleu es, "ante todo, una gran fiesta gastronómica" en la que "se rememora la matanza". Durante toda la jornada del sábado, la plaza del pueblo se convierte en el epicentro de la celebración, con la elaboración en directo de embutidos tradicionales como butifarras y salchichas, un espectáculo que atrae a numerosos visitantes. La gastronomía es gratuita y para todos los públicos. A mediodía, sobre las 14:30 horas, se reparte la tradicional olleta de cerdo. Por la noche, a partir de las 20:30 horas, llega el turno de una barbacoa popular donde se asan morcillas, longanizas y carne para todos los asistentes en grandes hogueras instaladas en la misma plaza. La fiesta, que cumple su 26ª edición, arranca este sábado a las 10:30 horas con la simbólica bajada de los cerdos, un acto que recuerda cómo se hacía antiguamente. Justo después, los maestros carniceros, dirigidos por una familia local con cinco generaciones en el oficio, comienzan a trabajar a la vista de todo el mundo. Según Sellés, "lo más curioso y, sobre todo, lo que más atrae a la gente que no lo ha visto nunca, es la manera de trabajar los carniceros en la misma plaza del pueblo. Otra de las particularidades de la fiesta es que el suelo de la plaza se cubre por completo con hierbas aromáticas como romero y tomillo. El concejal ha explicado que es una costumbre que se mantiene desde el primer día y que, al ser pisadas, "desprenden todo el aroma del tomillo y del romero", creando un ambiente único. Para anunciar que los calderos de olleta están listos para servirse, la organización realiza un llamativo disparo de un bombardeo aéreo. Se trata de un aviso para que todos los presentes, repartidos por el pueblo, acudan a la plaza a recoger su plato de comida caliente. La jornada está amenizada permanentemente con música. Por la mañana, la banda de música del pueblo y un grupo de cheremiteros animan la plaza, mientras que por la tarde se organiza un tardeo con una banda invitada. El concejal lo resume afirmando que "toda fiesta que se quiera es música, comer y y beber". El domingo, la fiesta adopta un tono más solemne. A las 12:30 horas se celebra una misa mayor en honor a San Antonio, que si el tiempo acompaña se realiza en la misma plaza. Al finalizar, tiene lugar la tradicional bendición de los animales y de los panes típicos, unas toñas de gran tamaño que después se reparten entre los asistentes. José Luis Celles invita a todo el mundo a visitar Relleu y recomienda "venir a pasar todo el día, porque todo tiene su encanto". Además de la fiesta principal, hay actividades para niños y se puede visitar el museo etnológico, asegurando un ambiente festivo desde primera hora de la mañana.