Una nueva relación estratégica con China para un mundo nuevo. El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha finiquitado hoy la época turbulenta de su predecesor, Justin Trudeau, en su propósito de adelgazar la dependencia con Estados Unidos. Su giro confirma que Donald Trump tiene propiedades curativas en las relaciones exteriores chinas. Ahora Canadá y antes India, por hacer la lista corta, superaron viejos pleitos y se echaron a los brazos de Pekín tras los embates estadounidenses.