ASINCA exige a la UE que pase de las palabras a los hechos con Canarias

En una entrevista en Herrera en COPE en Canarias, el presidente regional de ASINCA, Virgilio Correa, defendió la necesidad de que la Unión Europea aplique de forma efectiva el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la UE, que reconoce las singularidades y desventajas estructurales de las regiones ultraperiféricas (RUP), como Canarias. Correa subrayó que no basta con recomendaciones genéricas y reclamó acciones concretas respaldadas por presupuesto. Durante la intervención, Correa recordó que a finales de enero se celebrarán unas jornadas en el Parlamento de Canarias en las que se abordarán estos asuntos con mayor profundidad técnica, a través de ponencias y mesas redondas. No obstante, quiso explicar de forma clara a la ciudadanía el contexto actual y las principales reivindicaciones del sector industrial canario. El artículo 349, base del trato diferenciado a las RUP. El presidente de ASINCA insistió en que el artículo 349 es el “anclaje jurídico” de las regiones ultraperiféricas dentro de la Unión Europea. Dicho artículo permite adoptar medidas específicas en ámbitos como la política fiscal, aduanera y comercial, las zonas francas, las políticas agrícolas y pesqueras o el abastecimiento de materias primas y bienes esenciales. En este sentido, Correa señaló que Canarias y el conjunto de las RUP reclaman que este artículo se traduzca en planes y actuaciones concretas, y no solo en declaraciones de intenciones. “Acciones concretas significan presupuestos”, afirmó, recordando que las RUP parten de condiciones objetivamente inferiores en indicadores como la renta per cápita, el empleo o las infraestructuras. Preocupación por el nuevo marco financiero plurianual. Uno de los principales motivos de inquietud es la propuesta del nuevo Marco Financiero Plurianual 2028-2034, que plantea que los fondos que actualmente gestiona directamente la Unión Europea para las regiones ultraperiféricas pasen a depender de los Estados miembros. Según Correa, este cambio supondría una pérdida de fuerza para territorios como Canarias, que quedarían supeditados a las decisiones de cada Estado. “Nos sentimos mucho más protegidos cuando los presupuestos y las decisiones se ejecutan directamente desde la Unión Europea”, señaló, destacando que la unión de las RUP es clave para mantener un trato diferenciado y justo. Burocracia y fondos: avances y dificultades. En relación con la simplificación administrativa, Correa reconoció que, aunque el objetivo es positivo, se trata de un proceso complejo. Las ayudas y compensaciones europeas requieren controles y requisitos que, en muchos casos, resultan excesivamente tediosos, lo que dificulta su tramitación. No obstante, se mostró moderadamente optimista respecto a una posible revisión al alza de las dotaciones presupuestarias, especialmente en capítulos como el transporte. Recordó que la ficha financiera se ha mantenido estable entre 2021 y 2027, a pesar del notable incremento de los costes de los fletes, por lo que considera imprescindible un aumento de fondos para el periodo 2028-2034. Preguntado por la entrada de Marruecos en sectores estratégicos a través de grandes operadores, Correa afirmó que es un asunto que debe generar preocupación. Defendió la necesidad de proteger actividades económicas esenciales y estratégicas, evitando la pérdida de control por parte de Canarias y del conjunto del Estado. Por último, puso en valor el peso de la industria en el Archipiélago. Según explicó, la industria canaria genera alrededor de 50.000 empleos directos y cerca de 150.000 empleos si se suman los indirectos, lo que demuestra que, pese a la percepción generalizada, Canarias cuenta con un tejido industrial relevante, aunque muchas de sus empresas sean poco visibles para el gran público.