El 2 de septiembre de 2025, la mesa del Congreso de los Diputados adoptó nuevas medidas para regular la actuación de los medios de comunicación en la Cámara. Entre las disposiciones más controvertidas de este texto se encuentran la exclusión de la actividad de fiscalización parlamentaria para los profesionales que difunden su trabajo a través de canales de YouTube, así como la prohibición de «dirigirse a cualquier persona con un equipo de grabación en funcionamiento sin haber solicitado previamente su permiso». No pocos vídeos de Vito Quiles y Bertrand Ndongo superan en visualizaciones la difusión diaria de los periódicos. La interpretación de estos datos es sencilla: un número creciente de personas prefiere informarse a través de sus canales de YouTube antes que mediante la prensa escrita. Los motivos por los que personas pulsamos el 'play' en estos contenidos son variados, pero seguramente incluyen la incisiva manera de hacer preguntas de estos entrevistadores –preguntas a las que figuras prominentes de la vida política, como Pablo Iglesias, han llegado a reaccionar de manera explosiva– así como el hecho de que la información difundida en YouTube está libre de las presiones de quienes controlan los fondos publicitarios de las administraciones. Resulta preocupante que el Consejo Consultivo de Comunicación Parlamentaria haya remitido a la mesa del Congreso tres informes en los que califica como «infracciones graves» la formulación de preguntas incómodas por parte de los comunicadores a portavoces de partidos de izquierda. Si la mesa llegara a retirar las credenciales a los divulgadores, se estaría dando un paso peligroso hacia la uniformidad del pensamiento. Suso Liste. Santiago de Compostela (La Coruña) La intervención de EE.UU. en Venezuela marca un precedente inquietante. Trump afirmaba que el control de Groenlandia es una prioridad para la seguridad estadounidense. Hay que tener en cuenta que Groenlandia es una nación autónoma integrada en Dinamarca. Cualquier vulneración de su soberanía supondría una agresión directa a un país de la OTAN y de la UE. Ante el nuevo escenario que se abre, la UE tiene la obligación de afianzarse como un actor político fuerte, capaz de promover sus intereses y sus valores. Ante estas circunstancias, es importante que EE. UU. retome la senda del multilateralismo, y que Europa tome la prudencia como una prioridad. Jesús Domingo Martínez. Girona Nuevo término inventado por el Gobierno para tratar de que se admita lo inadmisible respecto a la financiación de las CC. AA. La RAE no la admite. Lo más parecido es 'orden', cuyas acepciones implican clasificación o sucesión. Así parece entenderlo el inventor de la palabreja, que propone ordenar a las CC. AA. por lo que aportan sus ciudadanos al Estado y repartir los fondos según esa ordenación: ordinalidad. Sin embargo, si se busca el término 'igualdad', aparecen cuatro acepciones; de ellas, la tercera dice: «principio que reconoce la equiparación de todos los ciudadanos en derechos y obligaciones». Parece deducirse de lo anterior que igualdad y ordinalidad son términos opuestos. Si hay clasificación, no puede haber igualdad, lo diga el Gobierno o la ministra de Hacienda. Luciano Ibañez Dobon. Zaragoza