El Ayuntamiento de Mérida ha presentado el balance de gestión del año 2025, un ejercicio que el gobierno local califica como un punto de inflexión en la transformación de la ciudad. Con un crecimiento poblacional que la sitúa como líder en Extremadura y la deuda municipal completamente eliminada, la capital autonómica encara el 2026 con una salud financiera robusta y más de 40 millones de euros en depósitos bancarios. Uno de los hitos destacados ha sido la liquidación total de la deuda, que en 2015 ascendía a 77 millones de euros. Esta situación ha permitido al consistorio salir del plan de ajuste, dotándolo de capacidad para invertir y “no dejar de avanzar”, según ha destacado el equipo de gobierno. En el plano social, se ha implementado la gratuidad total del transporte público urbano, una medida que definen como “justa e inclusiva”. Además, se han destinado 2,5 millones de euros a políticas sociales, cubriendo las necesidades básicas de 1.700 familias y atendiendo a 700 mujeres víctimas de violencia de género desde 2023. El empleo es otro de los pilares del balance, con una reducción del desempleo desde el 28,94 % en 2015 hasta el 15 % actual (4.318 personas). El gobierno atribuye la principal responsabilidad de esta bajada al tejido empresarial e industrial, aunque también ha destacado la inversión de 7,5 millones de euros en planes de empleo públicos, que han supuesto 740 contrataciones temporales en 2025. La transformación de la ciudad se impulsa con una inversión que supera los 100 millones de euros entre fondos del Gobierno de España y fondos europeos. Proyectos como el desdoblamiento de la avenida Felipe VI, los nuevos accesos de las rondas o las obras de la línea de alta velocidad ya están en marcha, con una ejecución de fondos europeos EDUSI que alcanzó el 98 %. A nivel local, el Ayuntamiento ha adquirido patrimonio por valor de 2,5 millones de euros, incluyendo el edificio de Correos o la antigua fábrica de Entrusa. También se han ejecutado numerosas obras de remodelación urbana en el centro y barriadas, renovando integralmente el saneamiento y los servicios del subsuelo. De cara a 2026, las expectativas son “maravillosas”, en palabras del alcalde. Los principales ejes de crecimiento serán grandes proyectos industriales tractores, como la fábrica de cátodos, para la que se dará “autopista administrativa” a su desarrollo. A estos se suma el impulso a un nuevo polígono industrial de 75 hectáreas. El futuro también pasa por el desarrollo del campo de golf, que incluirá la construcción de casi 1.000 viviendas con un novedoso sistema de depuración de agua. En el sector turístico, que ya es un motor económico desestacionalizado, se prevé la apertura de ocho nuevos alojamientos hoteleros con un enfoque en atraer un turismo de alto standing para diferenciar la oferta de Mérida.