El entrenador de Osasuna, Alessio Lisci, ha comparecido en rueda de prensa para analizar el próximo enfrentamiento liguero contra el Real Oviedo, un encuentro que ha calificado como muy importante y de un nivel similar al disputado contra el Alavés. El técnico italiano ha querido pasar página de la dolorosa eliminación en la Copa del Rey y ha pedido centrarse en lo positivo. “El partido del otro día no tiene que dejar malas sensaciones”, ha afirmado, instando a todo el entorno a afrontar el duelo con optimismo para sumar tres puntos vitales. Lisci ha mostrado un enorme respeto por el Real Oviedo, a pesar de su posición en la tabla. Ha destacado la gran mejora del equipo asturiano desde el cambio de entrenador, señalando que se encuentra en su mejor momento de la temporada. “Es un equipo que encaja muy pocos goles y que ha tenido una mejora muy grande muy rápidamente”, ha explicado. El técnico ha recordado el empate a cero de la primera vuelta como prueba de su solidez. “Cuando fuimos ahí, empatamos a cero, parecía todo malo, pero luego han ido muchos equipos y han empatado todos a cero. Tan fácil no era”, ha sentenciado. El técnico rojillo considera que el Oviedo ha evolucionado hacia un estilo mucho más vertical y con una presión muchísimo más agresiva, lo que le ha permitido generar más peligro. “Me ha gustado mucho Oviedo en los tres partidos que han jugado, han evolucionado bastante”, ha confesado. Gran parte de la comparecencia ha girado en torno a la eliminación copera ante la Real Sociedad. Lisci ha admitido sentirse el más afectado: “Os puedo decir que nadie en el mundo está más jodido que yo al final del partido”. Sin embargo, ha hecho un llamamiento a no caer en el dramatismo y a valorar el esfuerzo del equipo. “Parece que ha sido un partido para tirar a la basura y no se ha hecho nada bien, y no es así. En el minuto 92 íbamos ganando 1-2”, ha recordado. El entrenador ha sido claro sobre la delgada línea que separa el éxito del fracaso. “Tampoco podemos pasar ahora de, por un balón que da al palo, entra o no, estar pletóricos o estar en plan suicida”, ha reflexionado. Lisci ha asumido su parte de responsabilidad en la derrota, admitiendo un error táctico. “Me equivoqué en una decisión que creo que ha sido una de las causas de la derrota. Mi plan era ser mucho más agresivos y no más pasivos. Ha salido mal”, ha reconocido sin tapujos, aunque ha evitado dar más detalles sobre su error para no “torturarse” con el tema. Pese a todo, ha insistido en la necesidad de mirar hacia adelante. “Le pido a todos, a todo lo que nos rodea, que eso ya está acabado, que hay que pensar en la liga y no hay más historia. A Oviedo con mucha ilusión”, ha declarado con firmeza. Ante la baja por sanción de Jon Moncayola, al que ha calificado como “un jugador importantísimo”, Lisci ha enumerado las múltiples alternativas que maneja para el centro del campo. “Tenemos varias opciones: jugar con dos delanteros, meter a Iker, está Moy, la opción de jugar con doble lateral, meter a Rubén por dentro… Tenemos muchas opciones”. También ha mencionado la posibilidad de usar tres centrales. Sobre la polémica tanda de penaltis, el técnico ha preferido no profundizar. “Es algo que no quiero profundizar mucho”, ha zanjado. Ha explicado que él tomó la decisión final sobre el orden de los lanzadores a partir de los que se ofrecieron. También ha hablado sobre la situación de fichajes, confirmando que “el mercado está abierto” pero que el jugador “sigue entrenando bien” y que se equivocó al no darle minutos en Copa. Finalmente, Lisci ha pedido el apoyo incondicional de la afición, a la que ha calificado de “increíble” y “una de nuestras claves”. De cara a la segunda vuelta, ha suscrito las palabras de Braulio Vázquez, asegurando que el listón de exigencia es “altísimo” y que el objetivo es “hacer más puntos que en la ida, sin duda”.