La UCAM busca el talento del futuro con sus Olimpiadas Científicas

La Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) ha abierto la inscripción para una nueva edición de sus Olimpiadas Científicas, que se celebrarán los días 24 y 25 de marzo en los campus de Cartagena y Murcia, respectivamente. La iniciativa, cofinanciada por la Fundación Séneca, busca "fomentar el pensamiento crítico entre los jóvenes, el espíritu de esfuerzo y despertar vocaciones científicas", según ha explicado la vicerrectora de investigación de la UCAM, Estrella Núñez. Las pruebas están dirigidas a jóvenes de grados de FP superior y de primero y segundo de bachillerato, quienes se encuentran en un momento clave para decidir su futuro académico. El objetivo es que puedan "coquetear ese día con el ambiente universitario y científico, meterse en los laboratorios, y que eso les pueda hacer ver si realmente les gusta esa opción en la que están pensando", ha señalado Núñez. Se trata de una "sana competencia" para que los alumnos demuestren sus habilidades. La UCAM premiará a los tres mejores clasificados de cada olimpiada. El ganador obtendrá el 100% de la matrícula gratuita del primer año en un grado relacionado, el segundo clasificado un 50% y el tercero un 25%. Para ello, los alumnos deberán superar unas notas de corte: un 8 o superior para el primer premio, un 7,5 para el segundo y un 7 para el tercero. Además de la ayuda económica, se entregarán obsequios de material tecnológico. Los interesados pueden inscribirse a través de la web de la UCAM. El plazo finaliza el 17 de marzo para quienes necesiten el transporte que facilita la universidad, y el 20 de marzo para los que acudan por sus propios medios. La vicerrectora ha destacado la importancia de estas iniciativas para acercar la ciencia a los jóvenes. "Es innegable que los jóvenes no pueden querer lo que no conocen", ha afirmado. En un entorno donde los referentes suelen ser futbolistas o influencers, Núñez subraya que "lamentablemente, las noticias de ciencia son pocas, por lo tanto, ellos no tienen ejemplos en los que mirarse, o muy pocos". El fin último de las olimpiadas es incrementar la difusión social de la ciencia y mostrarla como una opción profesional real y cercana. Se busca que los estudiantes entiendan que "los científicos no son gente rara, son gente que vive, que sale, que lo pasa bien, que tiene familia", y que su trabajo representa "una forma de vida en la que pueden aportar mucho a la sociedad y con vocación de servicio", ha concluido la vicerrectora.